La Enfermedad


Dr. Alois Alzheimer
(1863-1915)
La enfermedad fue descrita por primera vez en 1907 por el médico alemán Alois Alzheimer, al hallar unas lesiones especiales en la autopsia de un paciente que falleció con una demencia inexplicable a los 51 años. En un principio se pensó que se trataba de una demencia que aparecía sólo en personas menores de 65 años por lo que se la denominó demencia presenil, para diferenciarla de las demencias que aparecían en los pacientes mayores, llamadas “arterioscleróticas”. Más tarde se observó que con la edad no sólo seguían apareciendo, sino que la prevalencia era aún mayor.

La demencia en medicina no es sinónimo de locura. Se trata de un proceso de disminución progresiva de las funciones intelectuales de la persona, que pierde su capacidad de memorizar, razonar, decidir, escoger y actuar.


Revista donde el Dr. Alois Alzheimer describió a la primera paciente con la enfermedad

El mal de Alzheimer es una enfermedad que se caracteriza principalmente por la aparición de síntomas que evolucionan a lo largo de los años, siendo la perdida de memoria y de otras funciones intelectuales lo más llamativo.
Se trata de una enfermedad degenerativa de las células cerebrales, las neuronas, de carácter progresivo y de origen hasta hoy desconocido.

Inicialmente se produce pérdida de memoria, y desorientación temporal espacial. En una segunda fase el enfermo pierde fluidez en el lenguaje, tiene dificultades para vestirse y necesita ayuda constante para realizar actividades cotidianas. En la fase avanzada la incapacidad es profunda y no se puede valer por sí solo. Su personalidad experimenta alteraciones irreversibles, deja de hablar, no reconoce a sus allegados y presenta incontinencia urinaria y fecal. Asimismo, aumenta la rigidez muscular, de manera que va quedando progresivamente recluido a una silla de ruedas y después a la cama. Además, aparecen otras complicaciones como ansiedad, angustia, agresividad o depresión.

Se sabe que la enfermedad es más común en edades avanzadas, pero se desconocen los factores desencadenantes de los cambios característicos que se producen en el tejido cerebral de quienes la padecen. Se sabe que estos cambios cerebrales están asociados al envejecimiento, pero también que no son parte del proceso normal de envejecimiento. En algunos casos, estos cambios se producen a una edad relativamente temprana. Aunque se cree que la genética puede jugar un papel, son raros los casos en los que una anormalidad genética es causa de la enfermedad. Lo que está claro es que la enfermedad de Alzheimer no es infecciosa y que no está causada por mucho o poco uso del cerebro.


Aunque a veces la enfermedad se manifiesta tras un periodo de estrés o preocupación, no se cree que estos estados emocionales sean su origen. Tampoco se cree que un traumatismo o una operación puedan desencadenarla. En ocasiones se ha dicho que la dieta o que algunas deficiencias hormonales pueden contribuir a su desarrollo, pero la mayoría de los especialistas no aceptan esta propuesta, como tampoco se acepta la idea de que el aluminio en la dieta puede tener algo que ver.


“Tenemos que empezar a perder la memoria para darnos cuenta que la memoria es lo que forma nuestras vidas. La vida sin recuerdos no es vida. Nuestra memoria es nuestra coherencia, nuestra razón, nuestros sentimientos, aun nuestros actos. Sin memoria, no somos nada…”
Luís Buñuel
El tratamiento que pueden recibir los Enfermos de Alzheimer es de dos tipos:
* Farmacológico
* No farmacológico (Cognitivo-conductual)
A través de la Asociación realizamos únicamente el segundo, éste va orientado a mantener y potenciar las capacidades que aún conserva el enfermo por ello la familia puede y debe completar en el hogar el tratamiento especializado.
Las neuronas, células propias del sistema nervioso, son unas de las escasas del organismo que no se reproducen. Solo crecen y se conectan unas con otras. Una vez formadas no se dividen más, por lo que cuando una muere su vacío no lo ocupa otra.
Durante la vida de la persona se reduce el número de neuronas y al llegar a la edad adulta se posee la mitad de las que se tenía al nacer, aproximadamente.


Neuronas piramidales (corteza cerebral)
Pero no solo el número de neuronas es esencial en la inteligencia humana, las asociaciones o sinapsis entre las neuronas que se producen en los tres primeros años de vida se consideran muy importantes para el posterior desarrollo de la inteligencia. Unas sustancias conocidas como neurotrofinas, de las que existen cuatro tipos, son las responsables de que se forme y se mantengan vivas las neuronas.


La Enfermedad de Parkinson,
puede cursar con demencia

Una destrucción del tejido cerebral superior a 100 ml determina y a la aparición de la demencia. Algunas lesiones estratégicamente colocadas en el cerebro pueden producir demencia sin una pérdida de masa cerebral tan importante, al lesionar centros críticos para la inteligencia.

Por ejemplo, una pequeña lesión en la zona denominada tálamo puede condicionar un deterioro intelectivo grave. Es lo que denomina “demencia talámica”.

Se considera que entre un 5 y un 10 por ciento de la población mayor de 65 años y el 25 por ciento o más de las personas mayores de 80 años presentan una demencia.
La enfermedad de Alzheimer es el tipo de demencia más frecuente y convivir con un paciente este mal es una prueba dura para cualquiera. La evolución de la enfermedad puede oscilar entre tres y quince años, pero el final es siempre el mismo: incapacidad y dependencia absoluta.

En general, un enfermo de este tipo exige vigilancia continua, ya que su mente es como la de un niño inconsciente y puede realizar actividades peligrosas. Los familiares que están a cargo del enfermo deben organizarse, armarse de paciencia y dedicar un tiempo al descanso. especializado.

 

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