“Cuando una familia se enfrenta por primera vez con un diagnóstico de Alzheimer en uno de sus miembros, necesita aprender a vivir con una enfermedad que puede ser larga y que, seguro, será penosa de sobrellevar”
De ahí que sea indispensable luego del diagnostico, aceptar que existe el problema, y que se tiene la obligación de cuidar y responder por el pariente enfermo. El siguiente paso consiste en planificar para el futuro. La enfermedad de Alzheimer no es sólo la pérdida de la memoria, es también el deterioro de las capacidades cognitivas, tales como el pensamiento y entendimiento, así como cambios en el comportamiento. La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad particularmente devastadora, ya que la familia del paciente por lo general deberá resistir dos pérdidas diferentes, en primer lugar, la desaparición de la personalidad que ellos conocen y, finalmente, la muerte de la persona.
El cambio de papeles en la familia comienza en la primera fase de la enfermedad. El enfermo no puede seguir cumpliendo con sus responsabilidades previas por lo que otros miembros de la familia deberán asumir nuevas funciones como: administrar la economía del hogar, aportar dinero, ayudar en la limpieza y cuidar al enfermo, entre otras. Pocas enfermedades afectan tanto a un paciente y a su familia, o por un período de tiempo tan largo como la enfermedad de Alzheimer.
Aunque con frecuencia surge un cuidador principal, este no debe cargar solo con los problemas. Tratar con los pacientes de la enfermedad de Alzheimer durante todo el curso de la enfermedad es agotador y nadie deberá asumir tal responsabilidad solo. Los demás familiares deben colaborar con su ayuda física, moral y económica.
La familia debe comprender los sentimientos de inseguridad del paciente y procurar mantener la serenidad y alegría en la convivencia. Igualmente, es indispensable que se suministre un óptimo cuidado físico, lo que no significa preocuparse exclusivamente del cuidado personal, sino también de la alimentación nutritiva, y por el control médico regular.
Hay que supervisar constantemente, el entorno del enfermo, para prevenir los accidentes caseros que llevan a consecuencias graves, como fracturas, o traumatismos cráneo encefálicos que pueden complicar aun mas el cuadro del paciente.
Otro aspecto importante de la asistencia familiar al paciente de Alzheimer es la administración de fármacos. No permitir que ellos mismos los asuman, pues al no estar en capacidad de recordar horarios, puede resultar en sobre dosificaciones, afectando la capacidad global de comprensión, y alterando más la conducta.
Es aconsejable que el paciente cuente con la guía de un medico principal o de cabecera, quién pueda mantener la lista completa de los productos farmacéuticos que están siendo recetados al paciente por otros especialistas (neurólogos, psiquiatras, geriatras, etc.) que le tratan, para asegurarse que no existan contraindicaciones ni efectos adversos.
Nada de lo anteriormente expuesto será posible sin una dosis inmensa de paciencia, comprendiendo que los sanos somos nosotros, y que el enfermo es aquel individuo a quien mucho queremos, y al que, tal vez, bastante debemos; y recordando el refranero popular que sostiene: “hoy por ti, mañana por mí”.
1Alteraciones del sueño:
2Vagabundeo
3Preguntas repetitivas
4Empeoramiento al atardecer
Intentar que a esta hora del día el ambiente sea lo más
tranquilo posible, ya que este empeoramiento suele deberse al gran esfuerzo
que durante el día tienen que hacer los enfermos para orientarse,
aclarar su confusión y adaptarse al medio.
5Quejas e insultos
Intentar comprender la constante confusión y el sentimiento que
el enfermo tiene de estar perdido, confundido y aislado, y que en la mayoría
de los casos manifiesta en contra de su cuidador.
6Alucinaciones y delirios
Las alucinaciones generalmente son visuales, los enfermos ven cosas que
no son reales y los delirios generalmente son de robo, de referencia o
celos. Ante estas alteraciones intentaremos disminuir la ansiedad del
enfermo, con actitudes de tranquilidad pero sin intentar convencerlo o
hacerlo razonar de lo contrario.
7Comunicación
La familia debe intentar aprender las habilidades de comunicación
adecuadas y en todo caso no aislar al enfermo, intentar introducirlo en
las conversaciones familiares, teniendo el cuidado de no forzarlo a recordar
cosas, ni a situaciones que puedan causarle ansiedad.
8El Ambiente
Mantener la disposición de su habitación sin alteraciones
(cama, muebles, cortinas, color de las paredes, luz, etc.) Cualquier cambio
de éstos puede producir desorientación.
9Vestir y Arreglar al Enfermo